Comportamiento

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¿Tiene usted alumnos problemáticos que estén desperdiciando su potencial? La capacidad de manejar con éxito la conducta de los estudiantes y de fomentar un comportamiento positivo en el aula es una habilidad fundamental para todos los docentes. Establecer y mantener buenos comportamientos crea el mejor entorno de aprendizaje posible y prepara a todos los estudiantes para un futuro brillante.

¿Qué es el manejo del comportamiento?

El modo en que los alumnos se comportan en la clase afecta en gran medida los resultados del aprendizaje. Un comportamiento problemático que nadie controla podría causar malas calificaciones para los alumnos que provocan los disturbios y generar un impacto negativo para el resto de la clase. Manejar el comportamiento tiene que ver con reducir el comportamiento negativo y fomentar comportamientos positivos que le brinden a cada estudiante la mejor oportunidad para aprender.

Manejar a los alumnos conflictivos

Los alumnos conflictivos suelen tener desinterés, quizás producto del aburrimiento o de su ecuanimidad, y lo demuestran a través de su mal comportamiento. A su vez, esto significa que su aprendizaje se ve afectado. Ayudarles a reencaminarse (mediante estrategias de manejo de comportamiento para que tengan una conducta adecuada), a volver a involucrarse en su educación y a sentirse bien consigo mismos no es una tarea fácil, pero es fundamental. Algunos alumnos quizás necesiten apoyo adicional para alcanzar su potencial pleno y es posible cambiar por completo a algunos alumnos problemáticos, lo que tendrá un impacto real y significativo en su conciencia de sí mismos y en sus logros.

Conocer cómo tiende a comportarse un alumno, su nivel de inteligencia emocional y su capacidad mental pone de manifiesto el camino de las frustraciones y del mal comportamiento, lo que permite al docente y al alumno por igual manejar estos disparadores con mayor efectividad.

Promover un comportamiento positivo y permitir que los estudiantes tengan mayor conciencia de sí mismos y comprendan las razones de su comportamiento, les da el poder de manejar y modificar su propia conducta, y les permite resolver por sí mismos cualquier conflicto o problema.

Manejo del comportamiento positivo

Los estudiantes involucrados quieren aprender, se enorgullecen por su trabajo y se esfuerzan por progresar. Esto suele manifestarse en comportamientos positivos como ser la curiosidad, el interés, buena atención y pasión cuando están en un entorno de aprendizaje. Tales comportamientos positivos cumplen un propósito importante ya que aumentan el nivel de éxito y satisfacción personal de los estudiantes.

Es esperable que los alumnos que se comprenden a sí mismos tengan un mejor desempeño y estén más comprometidos.  Más probablemente, tendrán mayor confianza dado que comprenden mejor sus fortalezas y qué los motiva, lo que estimula su confianza y concentración. Por lo tanto, ayudar a las personas a conocer sus fortalezas pone a su alcance las herramientas necesarias para tomar las riendas de su comportamiento. Esto, a su vez, les ofrece la motivación, determinación y autoconfianza para buscar el éxito, superar dificultades y enorgullecerse de sus logros.

Comprensión mutua

Los docentes que comprenden el comportamiento de sus alumnos están mejor equipados para guiar su experiencia de aprendizaje de manera eficaz.

Los maestros pueden evaluar de qué manera emitir su mensaje a los diferentes estudiantes a fin de crear un entorno de aprendizaje positivo e inclusivo.
 

Asimismo, los alumnos que conocen su propio comportamiento y el de sus pares, pueden usar este conocimiento para orientar su método tanto en clase como en estudios independientes.

En última instancia, promover la conciencia de uno mismo y la comprensión de cómo diferentes personas perciben los comportamientos contribuye a generar un entorno de aprendizaje positivo, interesante y gratificante. A menudo, este conocimiento se puede usar para cambiar por completo incluso a los alumnos más problemáticos.