Rendimiento

Desarrollo del equipo de direcciónComportamiento

Cada clase está compuesta por alumnos que tienen diferentes estilos de aprendizaje. Entonces, ¿cómo asegurarse de estar creando un entorno de aprendizaje que ayude a los alumnos a perseguir objetivos que sean alcanzables para cada uno de ellos?. Conseguir una visión de sus alumnos le ayuda a posicionar y personalizar el aprendizaje de la manera adecuada para todos los niveles y fortalezas dentro del grupo.

Adaptarse a una mezcla de estilos de aprendizaje

Es importante tener en cuenta cómo cada uno de sus alumnos prefiere comunicarse, qué les motiva y dónde residen sus puntos fuertes cuando les están enseñando. Por ejemplo, algunos alumnos prefieren trabajar en grupos y entre ellos puede tener a algunos líderes naturales. A otros les gusta tomar apuntes con todo detalle para después repasarlos. 

Aplicar diferenciación en la clase da a cada estudiante la mejor oportunidad posible de dirigir su propio aprendizaje y hacer progresos.
 

Elaborar los perfiles de sus alumnos le dará una visión de cómo prefieren trabajar, que a menudo es difícil de obtener de otra manera. Una vez que conozca la mezcla de estilos de trabajo preferidos, estará en mejor posición para planificar y dirigir los progresos y los logros en las tareas que establezca, los grupos que decida y el apoyo que ofrezca, contribuyendo a un entorno de trabajo positivo e integrador.

Apoyar el estudio autónomo

El estudio autónomo a menudo es un desafío incluso para los alumnos más motivados y centrados, pero no tiene por qué ser así. Dotar a los alumnos con una comprensión profunda de la manera en la que les gusta trabajar y de la mejor forma en la que motivarse a sí mismos, proporciona el impulso y el conocimiento necesarios para gestionar su tiempo, planificar sus objetivos e identificar necesidades de ayuda – permitiendo una mayor claridad de dónde puede el profesorado invertir su tiempo.

Incrementar la automotivación

¿Cómo puede ayudarles a estar motivados y centrados?

Como profesor, no es mucho lo que puede hacer para ayudar a un alumno a que dé lo mejor de sí. La responsabilidad de hacerse dueño de su educación y de su futuro le corresponde al alumno.
 

Cada persona tiene sus puntos fuertes, pero puede resultar difícil identificarlos, especialmente si todavía son jóvenes y están desarrollando su carácter y su confianza. Elaborar los perfiles de los alumnos les ayuda a ser conscientes de sus fortalezas y usarlas para su beneficio. Ayudar a los estudiantes a conocer en qué son buenos y cómo puede ayudarles eso en el colegio y después de él, aumenta su seguridad y les da el empuje para trabajar hacia sus objetivos.